Night World II, Las elegidas

Esta es la segunda entrega de la saga de L.J.Smith, la autora de Crónicas Vampíricas. Las novelas son de un tamaño perfecto para “leer en la cama”, de unas 200 páginas y con una letra excelente, y además son bastante económicas. Estos libros no son consecutivos, es decir, la historia de este libro no es la continuación del primero, Las Hijas de la Noche. Si que habla del Night World, de una sociedad secreta de seres sobrenaturales y de vampiros, por supuesto, pero cada libro es un relato diferente.

El comienzo de este libro es un poco dramático. Rashel tenía solo cinco años y su hermano uno menos. Ellos se encontraban en un parque infantil cuando un vampiro atrajo al pequeño Tommy para morderle y secuestrarle. Ese mismo día, la niña perdió a su madre a manos del atractivo vampiro y a su tía. Años después se convirtió en una verdadera cazadora de vampiros, una muy buena a la que todos temían.

“Esta gatita tiene garras”, es lo que la cazadora susurraba cuando liquidaba a un vampiro con su bokken (su arma que medía setenta y cinco centímetros y estaba leve y elegantemente curvada, con una punta estrecha, afilada y oblicua; estaba diseñada para atravesar un cuerpo con toda la eficiencia posible y por supuesto era de madera). Toda su vida giraba en torno a la caza de vampiros, hasta que se tropezó con el más temido por todos, un tal Quinn.
Nuestro protagonista sanguinario tenía unas facciones bien definidas, una boca sensual, un cuerpo ágil y una musculatura atlética. Pero eso no era lo que a Rashel le sorprendió, (todos sabemos que los vampiros son guapísimos) la conexión que sintió en cuanto se rozaron fue tan increíble que la dejó aturdida.
El momento es muy inquietante y ella queda totalmente desconcertada sin poder efectuar el toque final para matarlo.

La historia sigue girando en torno a unos secuestros de chicas jóvenes, pero finalmente acaba reluciendo la historia entre estos fantásticos personajes. Desde luego no voy a contaros el final, pero cuando queráis comentarlo…ya sabéis…siempre estoy dispuesta a ello.

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