Sueño de Bianca

Bianca, no lo olvidéis, protagonista de la novela de Medianoche, es una vampira nacida, no convertida…es muy especial y por tanto sus sueños también lo son…¿qué querrán decir?

“El viento aullaba entre los árboles que me envolvían, azotando las ramas en todas direcciones. En lo alto, el cielo se encapotaba de nubes tormentosas. Me aparté el pelo, que me castigaba la cara. Solo quería mirar la flor.

Los pétalos, perlados de lluvia, eran de un rojo vívido, lánguidos y afilados, como los de algunas orquídeas tropicales. Sin embargo, la flor estaba lozana y completamente abierta, prendida de la rama, como una rosa. Era lo más exótico y fascinante que había visto nunca. Tenía que ser mía.
Al agacharme para coger la flor, el seto se estremeció. Era el viento, pensé, pero no era el viento. No, el seto crecía, y lo hacía tan rápido que podía apreciarse a simple vista. Enredaderas y zarzas se abrían paso entre las hojas a través de una maraña de quejidos. Antes de que pudiera echar a correr, el seto casi me había rodeado. Estaba cercada por ramas, hojas y espinas.
Medianoche se alzaba amenazadora detrás de mí. Los muros de piedra de sus altas torres eran la única barrera que las espinas no podían romper. Debería haber salido corriendo hacia la escuela, pero no lo hice. Medianoche era mucho más peligrosa que las espinas y, además, no pensaba irme sin la flor.
Estalló un trueno. Se me aceleró el pulso. Volví la espalda a Medianoche definitivamente y observé la flor, que temblaba en su rama.
El viento le arrancó un pétalo. Introduje las manos entre las espinas, sentí que me laceraban la piel dolorosamente, pero eso no me detuvo, estaba decidida.”

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